Soñadores

sábado, 29 de octubre de 2011

Hoy, y desde hace unos días, mi forma de pensar ha cambiado con respecto a la entrada anterior.
Esta semana, no he hablado con él, ni he pensando tanto en él, y lo he visto por la calle y no me he sentido ningún cosquilleo, he sentido odio, ese odio que sientes después del amor, pues eso es lo que he sentido.
Llevo varios días pensando que no se merece mis lágrimas, y que si no me quiere tener en su vida tengo que pasar página, y es lo que estoy haciendo, y de momento va genial: no pienso tanto en él, no necesito sus palabras para sonreír y tengo mejor humor con la gente que me rodea.
Si esto sigue así de bien, y dejo de pensar por completo en él, pensaré que nunca lo llegué a querer ni mucho menos a amar, simplemente me gustaba su físico y algunas cosas de su forma de ser, nada más.

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